jueves, 26 de marzo de 2009

Mujer cruzando la calle

"solitude" por esta que escribe

Lleva más de un minuto tratando de cruzar la calle, no es que los automóviles no la dejen cruzar, aunque tampoco le ceden el paso, a ella le gustan esos momentos, tomarse su tiempo para cruzar la calle, sin peligro, aunque se siente incómoda cuando la gente la mira o cuando gente que iba, regresa y la ve en el mismo lugar... deben pensar que soy tonta, se dice a sí misma, pero lo olvida pronto observando atenta la calle, a las personas correr, a los autos avanzar. A veces pasa que los conductores quieren ser amables y dejarla cruzar, cuando esto sucede, ella debe de ser agradecida y aceptar, aunque eso no le gusta mucho, pues debe apresurar el paso para no parecer presumida y maleducada. Otras veces, le gritan algo a toda velocidad, esto no le gusta, su espera tan larga para cruzar la calle, la deja expuesta a comentarios de todo tipo, desde los que la hacen sonreír: bonita¡ hasta los que le dan asco: mamacita¡ Prefiere cruzar calles de noche, se siente menos expuesta a la atención de la gente. Ahora la vemos, hay viento, su cabello se mueve bajo la gorrita gris que desenfadadamente viste, llora en silencio, sólo quien realmente la observara se daría cuenta, no hace ruido, y se mueve como si estuviera un poco cansada, pero no como si llorara, por eso nadie lo nota y porque ella no quiere que lo noten, también por eso nadie lo nota, no está segura de cuanto esperar para cruzar la calle, los autos parecen atacarla, se siente peor, quiere cruzar pero no puede, se da por vencida, luego camina unos pasos, está cansada, se detiene, llora fuerte.

3 delirios enfermos:

Luna dijo...

Se que esa frase suena a corriente y fea, pero depende, depende.
Hubo una época en que alguien que conocí me decía mamacita, y no me enojaba, ni me disgustaba, es más, me agradaba.

Así son las cosas extrañas.

Herramienta Mental dijo...

a veces esperar para cruzar es mucho mas redituable que cruzar corriendo. Uno puede observar mas cosas en un segundo.

Permitame cambiar la relidad de la historia y postular aquel llanto como la revelación que tuvo ella de un lugar mejor atrapado en ese segundo que permaneció de más esperando.

Mobtomas dijo...

Extraño lugar para la reflexión, la orilla de la acera para cruzar una calle. Me gusta tu estilo descritivo.