jueves, 30 de abril de 2009

La pesadez de las manos


"OCIO" por esta que escribe

Incómodos mis dedos en el teclado de plástico, nostalgia del sonido de una máquina de escribir y de los olores contundentes y dramáticos que solía tener aquella que tenía y me robaron cuando la llevé a reparar.
Atrapada en la incredulidad del que piensa más allá de sus narices y no con ellas. Algo huele mal, Viene de la casa del vecino, huele a pintura de colores brillantes.
Es la historia de un niño que corre sin parar y se detiene en un poste a bailar, es de noche, mira su sombra moverse en el piso, está descalzo.
Cuentan que las manos de Lucía no eran suaves ni hermosas.
Ellos dicen que las cosas verdes son siempre agradables. Yo no lo creo, pienso en el moho, aunque me agrada, pienso también en tus ojos que trato de olvidar cuando te miro cerrarlos y gritar.
Las manos me pesan. Se cansan tan sólo de pensar que tienen que hacer algo. escribir algo que signifique algo... contar cómo se siente el calor en los oídos o entre los dedos del pie. Qué sensación es aquella que siente la piel cuando suda el alcohol de la madrugada anterior, contarte qué es lo que piensan las cervezas calientes acostadas en la mesa: no lo volveré a hacer.

2 delirios enfermos:

Salazar Craft dijo...

Una bella combinación de inspiración y resaca y un toque de nostalgia. Lo he sentido, pero el arrepentimiento no cura el dolor de cabeza ni el aliento metálico.
Me encanta seguir leyéndote. Tu uso de las palabras en una combinación de poesía, dramatismo y un jocoso realismo me sigue fascinando.
Te cuidas mucho y suerte...

Miguel Rodríguez V. dijo...

No sé cómo llegué acá pero me gustó.
Voy por un trago
y regreso.


Besos