viernes, 1 de enero de 2010

2.0.1.0-01-001

Mis manos sudan, hace mucho que no lo hacían, o por lo menos que yo no lo notaba. He vuelto a un lugar feliz. Él camina a mi lado, pero estamos juntos, juntos... camina a mi lado, pero es como si yo y él caminaramos con los mismos pies, flotando, con la gente pasando bullente, con los bolsillos llenos de mugre y todo el dinero del mundo, con bolsas de plástico gigantes llenas de sueños baratija.

Mis recuerdos de las calles de noche, el frío, las luces, el mito del fin de año, el tiempo, la cuenta de los días, todo y más pasa por mi mente cuando lo siento, cuando siento su hombro y miro sus ojos grandes que no me pierden de vista, y recuerdo cuando me miraba y no veía nada, cuando me miraban vacíos... y noto la diferencia, y lo disfruto y lo comprendo, y lo complejo de todo, lo hace mejor.
Por ahora, el frío, este olor a frío me hace querer un abrazo y el dolor de las mordidas, de los restos de noche en mis piernas resienten al ausente, caminando hacia el planeta shampoo.

2 delirios enfermos:

Damián Mictlantecuhtli dijo...

¡que nostalgia!

A Cuban In London dijo...

Que bueno estar enamorado (o enamorada como en tu caso)! :-)

Saludos desde Londres.