Me besó. Lo que sentí, después averigüé, fueron una serie de orgasmos consecutivos, uno por cada beso, y roce de sus manos grandes y tatuadas, sus ojos saltones como de rana, su cabello largo enmarañado de muchos colores, y yo diciendo cada estupidez que se me ocurría, fui feliz, tuve miedo.
0 delirios enfermos:
Publicar un comentario