lunes 10 de octubre de 2011

Vuelvo...

Escribo aquí mientras temo que sean disparos, cualquier ruido que escuche parecido a un disparo, me exalta. Me enfada la situación, yo de noche paranoica, cuando las noches eran lo mejor para mí, sin el barullo de los días de la gente que camina y habla sin parar sobre sus vidas tratando de hallarles un sentido, sí sí, lo de siempre, ¿qué los escritores no encuentran otro tema del qué discutir? Claro, es que somos especiales, no soy como tú, pero momento, tú que me lees piensas lo mismo que yo, que alivio, no estamos solos, tranquilízate. El perro que ladra podría avisar de alguna persona que intenta entrar a su casa sin permiso, o tal vez sólo es un gato que le ha hecho pasar un susto. No lo sé. Me da pesar no saber. No saber si en la calle contigua alguien ha sido sorprendido y esta muriendo, espera tirado en la acera que termine de desangrarse, solo. Quisiera pensar en cosas como una buena película, lo intento, he visto algunas estos días, también he visto unas muy malas, hey, de eso se trata la vida... trato de volver a mis delirios que no por no estar registrados han dejado de presentarse, no, eso nunca. Tengo algunos problemas, como siempre, como todos. Volveré.

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